Da vértigo mirar hacia el pasado, luego observarnos las manos y pensar; “sí, son las mismas manos de hace dos, tres años”. Da vértigo comprobar la condensación de emociones que pueden llegar a agolparse en una sola garganta, en un sólo minuto, o un sólo segundo, como esa concentración de masa que guardan los agujeros negros en el inmenso espacio. Da vértigo… todo parece dar vértigo a veces, es una fobia, unas manos que asfixian con fuerza por momentos.
Ara
No hay comentarios:
Publicar un comentario