lunes, 28 de diciembre de 2009

Tal vez

Tal vez no sean una ni dos las respuestas que se esconden entre ráfaga y ráfaga, tal vez son cientos de posibilidades envueltas en papel transparente, quizás todo es un sueño que conectaba con otro sueño. Una mirada escondida en el subconsciente, una caricia fría y a la vez cálida. Una media sonrisa borrosa, un “te quiero” difuso. Un rápido salto en el tiempo que nos golpea con fuerza en la cara para dejarnos aturdidos durante meses. Ninguna posibilidad de conspiración tiene sentido, sólo las consecuencias de la a veces incomprensible naturaleza.


Ara

sábado, 26 de diciembre de 2009

Espiral


Mi nueva hipótesis, si estamos constituidos por espirales y vivimos es una espiral gigante, todo lo que podemos tocar está formado por espirales.

(Pi, Fe en el caos)

jueves, 17 de diciembre de 2009

Divergentes


Y cuando nuestros caminos parecían cruzarse por una casualidad ardua... sin previo aviso volvemos a ser aquellos seres divergentes.

Ara


(Fotografía: Gilbert Garcin)

I Cannot Change, As Others Do

I cannot change, as others do,
Though you unjustly scorn;
Since that poor swain that sighs for you,
For you alone was born.
No, Phyllis, no, your heart to move
A surer way I'll try:
And to revenge my slighted love,
Will still love on, will still love on, and die.

When, killed with grief, Amintas lies
And you to mind shall call,
The sighs that now unpitied rise,
The tears that vainly fall,
That welcome hour that ends this smart
Will then begin your pain;
For such a faithful tender heart
Can never break, can never break in vain.

(John Wilmot)


domingo, 6 de diciembre de 2009

Vértigo

Da vértigo mirar hacia el pasado, luego observarnos las manos y pensar; “sí, son las mismas manos de hace dos, tres años”. Da vértigo comprobar la condensación de emociones que pueden llegar a agolparse en una sola garganta, en un sólo minuto, o un sólo segundo, como esa concentración de masa que guardan los agujeros negros en el inmenso espacio. Da vértigo… todo parece dar vértigo a veces, es una fobia, unas manos que asfixian con fuerza por momentos.


Ara

martes, 1 de diciembre de 2009

Y los cíclopes se miran


Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo...

(Rayuela, Julio Cortazar)